Recursos
Pactos ficcionales y lectura
Los grandes filósofos crean conceptos nuevos que suponen un cambio en el pensamiento ordinario y en las condiciones de verdad que dan cuenta de cómo es y cómo funciona la realidad. Al comienzo de Los Principios de Filosofía, obra de René Descartes dedicada a la princesa Elisabeth de Bohemia, publicada inicialmente en latín en Ámsterdam en 1644 y en su versión en francés en 1647, leemos: “Que para examinar la verdad, es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas, una vez en la vida”.
Ulises centenario
Desde el año 1954, la ciudad de Dublín festeja el Bloomsday, aniversario del día (16/6/1904) en que se desarrolla la acción del Ulises de James Joyce, una de las novelas más ambiciosas y complejas del siglo XX. Desde entonces, cada 16 de junio la capital irlandesa dedica una nueva jornada a rememorar aquella fecha, quizá la más famosa de la historia de la literatura. Simposios, congresos, conferencias, lecturas, representaciones teatrales, conciertos y actos especiales se dedican por completo al estudio y la celebración de una de las obras de arte más significativas de la modernidad. Este año, a los fastos recurrentes se suma el hecho de que se cumplen 100 años desde su primera edición íntegra.
Marguerite Duras: Escribir
“Escribir: es lo único que llenaba mi vida y la hechizaba. Lo he hecho. La escritura nunca me ha abandonado… Hay una locura de escribir que existe en sí misma, una locura de escribir furiosa, pero no se está loco debido a esa locura de escribir. Al contrario”. En Escribir, Marguerite Duras reflexionó sobre la escritura, enlazando la práctica de la literatura con los aspectos más personales de su biografía.
Aldo Manuzio, editor
"Aldo fue el primero en imaginar una editorial en términos de forma –entendida esta de diversos modos– y, a su vez, en llevarla a su más alta expresión". Se publican las cartas prologales del humanista e impresor italiano nacido en 1449, considerado el primer editor literario de la historia: De re impressoria. Cartas prologales del primer editor (Ampersand). "Estos prólogos pueden ser leídos como una única larga epístola en la que Manucio explicita su proyecto editorial, a la manera de un diario personal y profesional".