"Polvo eres": De abrazos y fulgores

Detalle de la portada de Polvo eresHay un tono elegiaco en todo el libro, de remembranza y al mismo tiempo de luz radiante que se busca y se recuerda. Un libro emocionante y dulce, desesperado y lleno de esperanza y de brío. Uno de esos poemarios que te retuercen las tripas y te hacen sudar. La búsqueda consciente por parte del poeta de una distancia fría y calculada, que a veces ronda el cinismo y que al tiempo se hace tierna, doliente, una especie de canto del urogallo, escondido entre las matas, ante la presencia certera del cazador. Hay por eso algo de despedida, de premonición fatídica, pero calmada, como en ese rotundo poema titulado El fuego al amanecer, con el que se cierran las Cartas al mar, en esa última estrofa, que nos golpea como un dardo:

Las aguas bañarán mi cuerpo
y no podréis alcanzarme.
Sin prisa daréis
buena cuenta de mis restos.

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Leopoldo Alas: El triunfo del vacío

Leopoldo AlasEl triunfo del vacío (2004), cuarta entrega poética de Leopoldo Alas (Arnedo, 1962-Madrid, 2008), es el resultado de la indagación estética y lingüística que el polifacético autor emprendió sobre su historia íntima (la única forma de memoria sincera del individuo). La huella está marcada por cuarenta y una composiciones poético-musicales, vehículo que articula la sucesión de imágenes que constituyen un retablo, siempre fragmentario, de eso que la convención llama recuerdo. El vacío, contrariamente a la idea de estéril vacuidad que podría sugerir el título del poemario a quienes no hayan reflexionado sobre las hondas implicaciones científicas y filosóficas del término “vacío”, es el espacio y la densidad cardinal construidos con todo aquello que queda cuando se supone que la experiencia se ha extinguido, con la herida fosfórea de lo transitado. Es, así mismo, todo aquello que está destinado a permanecer.

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João Gilberto Noll: "Escribo porque Dios no existe"

João Gilberto Noll João Gilberto Noll (Porto Alegre, 1946) ha desarrollado en sus novelas una de las voces más radicales e interesantes de la narrativa brasileña actual. Con ficciones como Lord, Harmada, A cielo abierto o Bandoleros (novelas publicadas por el sello Adriana Hidalgo en lengua castellana), su literatura se inscribe en la tradición de la subjetividad de Clarice Lispector y en la crudeza urbana de Rubem Fonseca, aunque la originalidad de su registro narrativo y la particularidad de su imaginario lo convierten en un autor excéntrico, difícil de definir y resistente a las clasificaciones. Asociado a la metafísica y al existencialismo, a la prosa de Thomas Bernhard y a la descarnada filosofía de Samuel Beckett, las atmósferas de extrañeza que recorren sus cuentos y novelas están marcadas por dos obsesiones primordiales: el espíritu del doppelgänger y la factura musical de la prosodia, siempre forzando al límite la sintaxis. De visita en España en el año 2009 como parte del programa de escritor visitante organizado por la Fundación Cultural Hispano Brasileña, Noll ha concedido esta entrevista en las instalaciones de la Residencia de Estudiantes.

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Concha García: "Acontecimiento"

Concha GarcíaUna cosa es inventar y otra crear. Nunca como hasta hoy en día la invención y la técnica han sido tan pujantes, ni nunca antes han tenido tanto poder: sus proezas y descubrimientos son sorprendentes incluso para aquellos que las conciben, y su rapidez, ingenio y dominio son evidentes también para quienes no quieren verse afectados por sus resultados. Parece que los límites en retroceso del universo amenazaran la sustancia y la esencia misma del yo, del individuo, el secreto mismo del hombre, pues lo virtual prima en nuestras jornadas sin fin y sin relieve. Ante el abismo y la oscuridad difusa de un ensimismado presente científico y productivo, en el que “encontrar es producir”, George Steiner declara, en Gramáticas de la creación, la necesidad de recuperar precisamente eso, una gramática entendida como “la organización articulada de la percepción, la reflexión y la experiencia; la estructura nerviosa de la conciencia cuando se comunica consigo misma y con otros”. Frente a esa especie de separación entre el ser y el no ser, la articulación y las formas del mundo reclaman la presencia activa de la creación, puesto que, siguiendo de nuevo a Steiner, “el creador supera al inventor”, aun sabiendo que esa misma creación debe mucho a los procedimientos de combinación que hacen que la ciencia y la técnica avancen. Sin embargo, el aliento creativo es otro, parte de otras premisas y otras fuerzas de empuje. Su lógica es su libertad, ante una ciencia que es “ontológicamente indiferente”.

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