Lenguaje y escritura creativa

Lenguaje y escritura creativa. (Imagen: Chema Madoz)El lenguaje es una convención para la comunicación y la representación. Las palabras sólo significan algo similar/compartido para aquellos que participan del código común, es decir, del pacto que ha definido la relación (arbitraria) del lenguaje con la realidad. Pero no es un sistema cerrado. Se transforma por interacción. Va creciendo y modificándose a partir de todo (personas, objetos, usos, normas, etc.) lo que participa de él.

Leer más: Lenguaje y escritura creativa

El arte de narrar

Walter BenjaminEl crítico y ensayista Walter Benjamin escribió un artículo fundamental que nos permite comprender la importancia del «mostrar» en la narración, de manera que el texto literario posibilite la participación del lector a través de una lectura activa. Frente a los discursos que apuntan constantemente a la explicación o a la comunicación de «opiniones» sobre el mundo y sus circunstancias, el «arte de narrar» implica la exposición de elementos discursivos que requieran interpretación y capacidad de establecer relaciones de sentido.

Leer más: El arte de narrar

Apuntes sobre certezas e incertidumbres

Apuntes sobre certezas e incertidumbresEscribir un texto literario supone siempre contar algo. Generalmente se entiende que el escritor ha de tener siempre presentes los llamados “grandes temas”, a saber: el amor, la muerte, la amistad, el odio, la venganza, el dolor, la soledad, el poder, etc. Y que ha de tener sobre ellos una opinión clara y concreta que será la que exponga en sus textos. Esta posición, fundada en las certezas, origina a menudo problemas importantes. Por ejemplo el uso y abuso de lugares comunes, es decir de “tesis” generales que no aportan nada a la literatura y que, en general, caen en la convención o el tópico. O la tendencia a que sea una certeza enunciada, que no precisa ser construida con los materiales de la novela, de manera que éstos terminan siendo decorado de fondo de un discurso ajeno a ellos en buena medida o forzados hasta lo inverosímil en su defensa de la “tesis”. O la creencia en que no precisa desarrollo alguno, lo que conduce a textos que lo cuentan todo en las primeras páginas y repiten lo mismo una y otra vez. En todos estos casos, la participación del lector queda limitada a aceptar o no la “tesis” expuesta y, en todo caso, a admirar o no la brillantez del autor que la ha formulado.

Leer más: Apuntes sobre certezas e incertidumbres

Jauss sobre Madame Bovary

Hans Robert JaussLa sociología de la literatura no ve su objeto de una manera suficientemente dialéctica, cuando delimita de un modo tan unilateral el ámbito de escritor, obra y público. La delimitación es reversible: hay obras que, en el momento de su aparición, no pueden referirse todavía a ningún público específico, sino que rompen tan por completo el horizonte familiar de las expectativas literarias que sólo paulatinamente puede ir formándose un público para ellas. Una vez que el nuevo horizonte de expectativas ha alcanzado una validez más general, el poder de la norma estética modificada es observable en el hecho de que el público siente como anticuadas las obras que hasta entonces habían tenido éxito y les retira su favor. El análisis del efecto literario adquiere la dimensión de una historia literaria del lector, y las curvas estadísticas de los best-seller proporcionan un conocimiento histórico sólo en la perspectiva de ese cambio de horizonte.

Leer más: Jauss sobre Madame Bovary