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Horacio Castellanos MoyaCreció en El Salvador, escapó de allí a los veinte años huyendo de la guerra civil y vivió en México, Canadá, España, Alemania, Japón y Estados Unidos, pero en sus libros no puede dejar de volver a aquel pequeño país de Centroamérica en el que se crió y «donde el miedo y la tragedia han sido desde hace mucho la vida cotidiana». De la violencia, la guerra, el poder y la escritura habló Horacio Castellanos Moya con el escritor chileno Rafael Gumucio en esta entrevista. El pretexto perfecto es su último libro, «Roque Dalton: correspondencia clandestina y otros ensayos» (Literatura Random House), donde sigue el rastro de otro salvadoreño, el poeta revolucionario Roque Dalton, quien, acusado de traición, murió a manos de sus camaradas: una vida y una muerte que resumen los dilemas de una región donde, durante muchos años, la poesía llevó fatalmente a la guerrilla.

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Escribir una novela: Stevenson«Delante de mí, sin embargo, seguía brillando un ideal inalcanzado; aunque lo había intentado con todas mis fuerzas no menos de diez o doce veces, todavía no había escrito una novela»: el célebre novelista, poeta y ensayista escocés Robert Louis Stevenson comparte sus comienzos en esta pieza publicada por Fondo de Cultural Económica y Siruela.

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Sobre escribir: Lorrie Moore«Creo que es algo común que los escritores en actividad se queden un poco en blanco cuando se hacen a sí mismos preguntas demasiado fundamentales sobre lo que están haciendo». Un texto de 1994 que la propia Moore rescató para su último libro, A ver qué se puede hacer, que compila ensayos, críticas y notas en distintos medios y que ha traducido Cecilia Pavón para Eterna Cadencia Editora.

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Capote y nieveSi bien existen muchas novelas y relatos que tienen a la nieve como elemento articulador (de una atmósfera, de un campo semántico, de una metáfora de amplio espectro, etc.), pocos textos como el cuento «Miriam», de Truman Capote, condensan una mayor carga simbólica, más posibilidades metafóricas o un mejor aprovechamiento del recurso técnico del «correlato objetivo». El cuento fue publicado originalmente en una revista en el año 1945 e incluido luego en su libro Un árbol de noche (1949), una de las compilaciones de relatos más redondas y unitarias del siglo XX. Quizá habría que remitirse al capítulo titulado «Nieve», en La montaña mágica, para encontrar una utilización tan sugerente y experimental de este fenómeno atmosférico específico. La novela de Thomas Mann, y ese capítulo en concreto, es modélica en cuanto al tratamiento de la relación entre «tiempo de lo narrado» y «tiempo de la narración». Lo distintivo y superlativo del cuento de Capote es que en él confluyen las potencialidades de la nieve como vehículo simbólico, destiladas y reducidas a su esencia más nutritiva.

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