Premio Loewe de PoesíaEl Premio Loewe de Poesía, quizá el galardón de poesía auspiciado por una empresa privada más importante de la lengua castellana, ha cumplido 25 años y ha declarado ganadores de esta edición especial a Antonio Lucas (Madrid, 1975) por su libro Los desengaños, y en la modalidad Premio a la Creación Joven a Elena Medel (Córdoba, 1985), por Chatterton. En su particular crónica de la historia del premio, Luis Antonio de Villena, su mentor, cuenta que “Le propuse a Enrique [Loewe] hacer un premio de poesía donde contara la calidad sin camarillas, que abarcara todo el ámbito del idioma y que tuviera una dotación comparable a los grandes premios de novela”. Un cuarto de siglo después de marcarse estos propósitos, hay tres hechos constatables y elocuentes: el palmarés histórico señala que en el premio han primado y priman las camarillas (la “poesía de la experiencia”, la editorial Visor y sus negociados, etc.); la tenacidad de la geografía confirma que el “ámbito del idioma” representado en el premio es de andar por casa (habiendo recibido “686 obras procedentes de 26 países” se han seleccionado a dos “colegas” nacidos a 296 kilómetros de distancia en línea recta); la inflexibilidad de las cifras dice que los 27.000 euros de su dotación económica dista mucho de los 751.250 euros asignados por el Premio Planeta, el mayor premio de novela auspiciado por una empresa privada.