Un libro electrónico no es un libro

Tras leer el contrato que viene adjunto con un Kindle, Andrés Hax ha llegado a una obvia pero desconsoladora conclusión: Los libros electrónicos sustraen del Libro lo que debería ser su condición básica y más excelente: la soledad, la privacidad y la libertad de pensar y actuar sobre un texto. Cuando uno lee un libro electrónico, en cambio, hay siempre una empresa detrás que está leyendo lo que usted está leyendo. Cada “página” que da vuelta, sus tiempos de lectura, cada anotación que hace, la colección de libros que tiene (dentro de su tableta), las horas en cual lee, cuán rápido lee — todo, todo, todo, vinculado con la lectura de ese texto, queda registrado en un servidor de una empresa privada.

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Leonard Cohen: premio a una obra literaria

leonard cohenPocos sabían, hasta hace unos días, que Leonard Cohen (Westmount, Canadá, 1934), antes que cantante con una voz de oro y letrista refinado y profundo, fue escritor a secas. Novelista y poeta de éxito considerable, publicó su primer libro de poemas, Let us compare Mythologies (Comparemos mitologías), en 1956, pero pronto descubrió que no podría vivir de la literatura, y entonces decidió dedicar su talento poético a escribir canciones. El inconfundible tono de su voz acompañó esta decisión y pasó de la bohemia francófona canadiense a los escenarios neoyorquinos y a las giras europeas, y de allí a temporadas de reclusión creativa y contemplativa en Hydra y en un templo budista en California, donde aún hoy sigue pasando largas temporadas, como uno más, cumpliendo el riguroso trabajo del monje raso.

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