Función Lenguaje Observatorios Observatorio Gutenberg Nostalgia postal
Nostalgia postal
Funcion Lenguaje   

Simon Garfield. PostdataDice el británico Simon Garfield, autor del libro Postdata. Curiosa historia de la correspondencia, que las cartas tienen, ante todo, "el poder de engrandecer la vida" y que su escritura es hoy un arte moribundo, devorado por la inmediatez que nos proporciona el uso de las nuevas tecnologías. Son "prueba de motivación y ahondan en el entendimiento. Demuestran cosas, cambian vidas y reordenan la historia", escribe Garfield en el arranque de un libro que ha publicado en España la editorial Taurus y que es una declaración pública de amor hacia el género epistolar. Un libro que reivindica una forma de comunicación que durante dos milenios ha servido a los seres humanos para declararse amor eterno o romper con un amor desgraciado, para declarar la guerra o firmar la paz, para pedir y agradecer, para dar buenas y malas noticias.


Informan Agencias

"Hubo un tiempo en el que el mundo -asegura Garfield- funcionaba gracias al correo, en el que las cartas eran como un lubricante en la interacción humana y propugnaban la dispersión de ideas". Un tiempo que desde hace dos décadas agoniza a ritmo acelerado. Hoy ya sólo nos escriben los bancos o Hacienda.

"Posdata", aunque una celebración de lo pretérito, no es, sin embargo, un libro contra el correo electrónico, "tampoco va contra el progreso", recalca su autor, que no rehúye la melancolía cuando se formula preguntas como: ¿debería nuestra historia, la prueba de nuestra existencia personal, residir en un servidor (en una nave de paredes metálicas en mitad de una llanura estadounidense) o más bien donde siempre lo ha hecho, esparcida entre nuestras posesiones físicas?".

Garfield, en el pasado guionista radiofónico de la BBC y editor de la revista Time Out, además de autor de sendos libros sobre el mundo de la tipografía o el arte de la cartografía, publicados también en España, reflexiona acerca de lo que no duda en denominar pérdidas, las que a su juicio se han producido al sustituir las cartas por el correo electrónico.

Pérdidas derivadas también del hecho de prescindir de sellos y sobres, de plumas o bolígrafos, por usar tan solo "las puntas de los dedos, y no la mano" entera para escribir.

Un estudio dado a conocer estos días, realizado por IPSOS, asegura que el 75 % de los españoles ya no escribe a mano, y que con la llegada de los dispositivos móviles (teléfonos y tabletas), los bolígrafos han quedado obsoletos.

Así pues, tres de cada cuatro españoles escriben ya a diario con teclado, si bien la mayoría reconoce que todavía les emociona más lo escrito a mano. A mano, según el mismo estudio, ya sólo escribimos la lista de la compra (el 80 % de los encuestados) o corregimos textos (75 %), eso sí escritos previamente con un teclado. Ese porcentaje del 75 es mayor si los encuestados son solo jóvenes. Así el 91 % de los que tienen entre 16 y 24 años solo usa teclados para escribir. El 83 % asegura llevar encima un bolígrafo, aunque apenas lo utilizan.

Simon Garfield ha escrito una documentada historia sobre la correspondencia epistolar, desde los antiguos griegos y romanos hasta ayer mismo, en la que no escatima anécdotas, curiosidades, chismes y ejemplos concretos de un arte devorado por la digitalización de la comunicación. "La próxima generación -escribe Simon Garfield- creerá que el barco de vapor y el acto de lamer un sello son dos cosas equiparablemente antiguas".

Entre tantos y tantos ejemplos, las cartas de Séneca, que tomadas en su conjunto, advierte el escritor británico, constituyen el primer libro de autoayuda de la historia. O las de Petrarca, un turista pionero, a juzgar por el contenido de sus misivas, auténticas postales en pergamino, en las que describe sus viajes por Europa.

Cartas de amor regio, y un tanto paranoico, escritas de su puño y letra por Enrique VIII a su amada Ana Bolena, o las más lúbricas entre dos escritores y amantes: Arthur Miller y Anaïs Nin. O cartas "aburridas, cargadas de trivialidades y salpicadas de mala educación" de quien escribió apasionadas historias de amor, Jane Austen.

Y cartas estremecedoras, como las escritas por Virginia Woolf a su marido, Leonard, días antes de quitarse la vida. "Voy a hacer lo que creo que debo hacer. Me has dado la mayor de las felicidades posibles", se despide la escritora.



Ficha:

Simon Garfield
Postdata. Curiosa historia de la correspondencia
Taurus Ediciones, 2014

 

 

Boletín Función Lenguaje

Suscríbete

Suscríbete a nuestro boletín de noticias: conferencias, eventos, cursos...
Acepto términos y condiciones

Observatorio Gutenberg

algoritmo-del-bestseller Los mercaderes de la literatura están de enhorabuena desde que la profesora de...
la-magia-detras-de-the-new-yorker La publicación estadounidense The New Yorker representa un singular fenómeno en...
novela-grafica-y-realidad-aumentada ¿Qué es un libro y qué significa leer hoy en día? Los cambios tecnológicos en el...
origenes-de-la-era-mediatica "La crónica fue el género mayor en el siglo XIX en los diarios franceses (y también...

VII Premio de Relatos C.J.C. para jóvenes

CANAL FL

 

 

Síguenos en...

 

Función Lenguaje en g+ Función Lenguaje en Facebook Función Lenguaje en Twiter

Función Lenguaje en Facebook